El FUEGO, el HUMO, el VIVO y el BOBO.

Nuestra propuesta de expropiar los terrenos en las islas frente a Rosario y la posterior creación de un Parque Nacional es la única solución al drama del Fuego, el Humo, el Vivo y el Bobo.


EL FUEGO.

El Delta del Paraná es un inmenso humedal que además de ser un reservorio de agua dulce, tiene funciones vitales para el control de inundaciones.

Pese a ser tan importante, y cómo es costumbre en nuestro país, el Estado nunca le dió protección. Al contrario, la provincia de Entre Ríos promovió y facilitó la ganadería en los humedales.

Y para que funcione la ganadería los campos deben quemarse, porque eso genera nuevas y verdes pasturas para los animales.



EL VIVO.

El problema del fuego se agravó en los últimos años, en primer lugar porque la soja desplazó a la ganadería desde los campos hacia los humedales. Y en segundo lugar porque el puente Rosario Victoria abarató el traslado de los animales a los centros de faena.

Algunos vivos vieron éste negocio y la ganadería se cuadruplicó en los últimos años.

Obvio los vivos no fueron los vaqueanos de la zona... Estamos hablando de VIVOS EN SERIO, como el sindicalista Hermes Juarez que tenía miles y miles de cabezas de ganado en la isla https://www.lanacion.com.ar/politica/herme-juarez-el-dirigente-sindical-que-habla-como-un-empresario-y-maneja-millones-nid2273530.


EL HUMO.

Por suerte y por desgracia, llegó el humo a advertir a los habitantes de las ciudades costeras.

Por suerte porque si no, nadie se acordaría de los humedales.

Por desgracia porque el humo, además de molesto, genera perjuicios en la salud sobre todo de personas adultas, niños, embarazadas y enfermos.


EL BOBO.

Los incendios destruyen un tesoro preciadísimo de nuestro país, implican la desaparición de una inmensa flora y fauna autóctona. Todo para enriquecer a unos cuantos vivos.

¿El Estado puede castigar esas conductas? NO. Las denuncias penales son papel picado. Nunca vamos a encontrar a los dueños de los terrenos con un fósforo en la mano, la responsabilidad penal es imposible de probar.

Además, nuestro Estado Bobo no mete preso a nadie con un poco de poder...

¿Se puede resolver con una ley de humedales? NO. La combinación de terrenos en manos privadas, ganadería en expansión y falta de control estatal van a permitir que la degradación continúe.


Expropiación y creación de un Parque Nacional

Ésta es la única solución.

A diferencia del caso Vicentín donde se pretende expropiar una empresa icónica del país, en el caso de las islas la expropiación cae como anillo al dedo.

La causa de utilidad pública es la protección de los humedales y el auxilio a ciudades que sufren y seguirán sufriendo el humo si no se toma esta decisión.

Y la indemnización tampoco es tan gravosa para el Estado argentino porque son terrenos que no tienen mucho valor económico y el área no es tan grande.

Lo deseable es que se acabe el fuego, el humo y los vivos. Y que el bobo se avive de una vez por todas.


Para eso presentamos nuestro proyecto en el Concejo Municipal de Rosario, y haremos lo propio en el Congreso Nacional. Acompañanos!!

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