¿Ya leíste a Harari?

Te resumo el primer libro del pensador más importante que existe hoy en el mundo. ”Sapiens, de animales a dioses” es un imperdible para vos que lees mucho, pero también para vos que no lees nada.


La primera vez que me enteré de “SAPIENS, de animales a dioses” el primer libro de Yubal Noah Harari ya era un Best Seller en la lista del New York Times (siempre ando por ahí por si engancho algún libro bueno).


Las críticas eran buenísimas pero no me atreví a comprarme un libro que pronosticaba que el hombre se convertiría en Dios, me pareció mucha sarasa (especialmente porque no creo en dioses).


Grave error, todo el tiempo que no leí a Harari fueron años perdidos en término de lectura y principalmente de pensamiento. Es el libro que mayor impacto me generó en la forma de pensarme como ser humano. Te paso a contar algunas perlitas.


¿Te acordás del cuadrito en el que se veía a un mono que de a poco se iba parando hasta transformarse en un ser humano hecho y derecho? Tirálo a la basura, es mentira.


No es que ”el hombre” fue evolucionando, sino que de varias especies humanas que evolucionaron quedó sólo una. Te lo explico.

Resulta que en cierta época del planeta existía un animal: el hombre, con varias “sub especies”. Era un bicho más que navegaba por el medio de la cadena alimentaria, se comía animales pequeños y era deglutido por los más grandes.


Un buen día una de esas sub especies, el “Homo Sapiens” sufrió una especie de “click” intelectual. Por algún motivo adquirió un poder mágico: la capacidad de imaginar.


Te hago un paréntesis de algo que no dice Harari pero lo investigué yo. Nadie sabe por qué se produjo ese “click”; hay personas que creen que estuvo inducido por extraterrestres, otros piensan que se relacionó con la ingesta de hongos alucinógenos, entre otras teorías generalmente sin sustento científico.

Sigamos.


Lo cierto es que hasta ese momento las comunidades humanas tenían el mismo número que las comunidades de monos hoy en día: unos 100/150. Ése era el número máximo de individuos que podían generar relaciones de cierta intimidad que les permitía vivir en el mismo grupo. Más allá de ese número se generaban los problemas.


Pero cuando Sapiens pudo pensar en una entidad imaginaria, el elemento unificador ya no fueron las relaciones interpersonales sino una creencia en común, producto de la imaginación. Y esa creencia común les permitió cooperar en gran número (hasta el día de hoy las ficciones nos permiten cooperar en masa; pensemos en los “países”, las “religiones”, el “dinero”, y muchas otras cosas que existen sólo en nuestras cabezas).


A partir de ahí, Sapiens fue imparable. Sus comunidades, originariamente asentadas en África, crecieron en número y se empezaron a expandir por todo el mundo. Y adiviná qué... liquidaron a todas las restantes razas humanas como el Homo Neanderthalensis que vivía en Europa (africanos invadiendo y matando europeos, UAU!!). Según Harari se lo puede considerar el primer genocidio en la historia humana, pero no fue a partir de la violencia (de hecho Sapiens era más pequeños que sus parientes) sino debido a que el asentamiento de poblaciones tan grandes dejaba sin recursos a las poblaciones más pequeñas y menos organizadas.


En definitiva, esa capacidad de imaginar y crear entidades ficticias (religiones, países, dinero, derechos) nos dió la posibilidad de “Cooperar”, la palabra mágica que impulsó al ser humano desde ese inicio hasta la megaevolución que vivimos hoy.


Hay algo que me llamó la atención: si en una máquina del tiempo trajéramos a un pequeño Sapiens de esa época, hoy ese niño sería exactamente igual que los niños actuales. ¿Loco no?.

Te soy sincero, el libro me dejó un sabor amargo. La sensación de ser parte de una especie que no sólo eliminó a sus parientes biológicos sino también que desde sus mismos inicios fue destruyendo a todas las restantes especies animales.


¿Ah... vos te pensabas que extinguimos animales desde los años ochenta? Nono, sucede desde un inicio. Por ejemplo al poquito tiempo (en términos evolutivos obvio) de que Sapiens pusiera un pie en Australia, desaparecieron de ahí la gran mayoría de las especies animales mayores a cincuenta kilos. Y había de todo cuenta Harari, incluyendo pájaros gigantes.

Pareciera que el ser humano no es lo noble que él mismo dice que es. Quizás sea una especie dañina, destructora. ¿Pero eso está mal o está bien? Bueno... ¿quién dice lo que esta mal o está bien, no?

Las preguntas que se plantea el autor también son muy interesantes:

- ¿El progreso nos hizo más felices? Responde científicamente que no, que los hombres primitivos eran más felices (aunque sus vidas fueran más difíciles y cortas).

- ¿Cuál es la especie dominante en el planeta? Llega a decir por ejemplo que el hombre no domesticó al trigo en la revolución agrícola sino que el trigo domesticó al hombre para que lo siembre, cuide de él y reproduzca su especie. Eso si el parámetro que tomamos para medir el éxito es el de “reproducción de individuos”.

- ¿Es justo el modo en que tratamos a los animales domésticos? No, es atroz, una total crueldad que nos diferencia de toda otra especie viviente.

No creo que haya en el mundo un pensador que se acerque a Harari en términos de claridad de pensamiento y de exposición sobre el pasado y el futuro de la humanidad.

Te aconsejo leer “Sapiens” y sus otros dos libros que seguramente comentaré más adelante. Después vas a terminar con la oreja 😉 llena de preguntas pero está bueno, está bueno hacerse preguntas.


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